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A UN AÑO Y MEDIO DE LA “REINAUGURACIÓN”, EL TECHO YA MUESTRA FALLAS

El edificio del ex. Colegio Nacional y Comercial muestra un deterioro en su techo a poco más de un año y medio de haber realizados trabajos en el sector.

A UN AÑO Y MEDIO DE LA “REINAUGURACIÓN”, EL TECHO YA MUESTRA FALLAS

El edificio del ex. Colegio Nacional y Comercial muestra un deterioro en su techo a poco más de un año y medio de haber realizados trabajos en el sector.

En diciembre de 2023, un fuerte temporal provocó serios daños en el edificio donde funcionan las escuelas secundarias Nº 6 y Nº 8 de Olavarría, conocidas históricamente como el ex Nacional y el ex Comercio. Parte del techo fue arrancada por el viento, dejando en evidencia el deterioro estructural del establecimiento.

Tras el episodio, se anunció una inversión de 80 millones de pesos provenientes del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con obras supervisadas por el Municipio. Según se informó oficialmente en aquel momento, los trabajos incluyeron la reparación de cabreadas y tirantes, y la posterior colocación de fenólicos, chapas y material aislante, con el objetivo de garantizar condiciones edilicias seguras y duraderas.

Sin embargo, a apenas un año y medio de la reinauguración, el edificio vuelve a mostrar señales preocupantes. Tal como se observa en la imagen, ya se registran fallas visibles en el sector del techo, lo que genera dudas razonables sobre la calidad de los trabajos realizados y el control ejercido durante la ejecución de la obra.

La situación resulta aún más grave si se tiene en cuenta que se trata de dos instituciones educativas públicas, que albergan a cientos de estudiantes y trabajadores de la educación. No se trata de una obra menor ni de un edificio cualquiera: es un espacio que debería cumplir con estándares básicos de seguridad y mantenimiento.

La pregunta es inevitable:

¿cómo puede presentar fallas una obra que demandó semejante inversión en tan poco tiempo?

¿Hubo controles técnicos suficientes? ¿Se respetaron los plazos, los materiales y las especificaciones anunciadas? ¿Quién se hace responsable si los problemas se agravan?

Cuando los recursos públicos son limitados y las necesidades edilicias del sistema educativo son enormes, cada peso invertido debe traducirse en soluciones reales y duraderas, no en reparaciones que empiezan a mostrar desgaste antes de cumplir dos años.

Lejos de ser un hecho aislado, este caso vuelve a poner en discusión la planificación, la ejecución y el control de la obra pública, y refuerza la necesidad de transparencia y respuestas claras para la comunidad educativa y los vecinos de Olavarría.

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