
Bolsitas de nicotina: no están autorizadas pero siguen a la venta
El Ministerio de Salud de la Nación aseguró que estos productos no cuentan con autorización para su comercialización en el país, aunque siguen disponibles en kioscos y estaciones de servicio.
Las bolsitas de nicotina continúan a la venta en kioscos, estaciones de servicio y a través de plataformas digitales, pese a que el Ministerio de Salud de la Nación aseguró que no están autorizadas para su comercialización en el país. La situación se verifica en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires y en Mar del Plata, según una recorrida realizada por Chequeado.
Se trata de productos que contienen distintas concentraciones de nicotina —en algunos casos equivalentes a la de varios cigarrillos— y que se consumen colocándolos entre el labio y la encía. Pese a que no generan humo, la nicotina es una sustancia altamente adictiva y su consumo implica riesgos para la salud, en especial en adolescentes y adultos jóvenes.
Desde el área de prensa del Ministerio de Salud indicaron que las bolsitas de nicotina “no están autorizadas en el país” y derivaron la responsabilidad a otros organismos nacionales. Hasta el cierre de la nota, no hubo respuestas oficiales de esos entes ni de las autoridades sanitarias de Ciudad y provincia de Buenos Aires. Además, se presentaron denuncias por posibles incumplimientos de la Ley 26.687 y pedidos de acceso a la información pública.
Las bolsitas están compuestas por nicotina, celulosa, agua, saborizantes y otros aditivos. Aunque no contienen hoja de tabaco, incluyen nicotina derivada del tabaco o sintética. Se comercializan en una amplia variedad de sabores y concentraciones, una estrategia que ya fue utilizada por la industria para atraer nuevos consumidores en otros productos vinculados a la nicotina.
Especialistas advierten que, si bien la industria los presenta como productos “sin humo” y de “daño reducido”, no existe evidencia suficiente sobre sus efectos a largo plazo. Una revisión de la ONG global Cochrane señala que los beneficios para dejar de fumar no están claramente demostrados, mientras que se reportan efectos adversos como irritación bucal, náuseas y dependencia a la nicotina, además de posibles riesgos cardiovasculares y bucales.
Organizaciones dedicadas al control del tabaco sostienen que, aun sin una regulación específica, las bolsitas deberían quedar comprendidas dentro de la legislación vigente. Desde la Red Federal de Activismo por el Control de Tabaco y Nicotina reclamaron que se avance de manera urgente en su prohibición y alertaron sobre su potencial como puerta de entrada a la adicción.
En ese sentido, un estudio del Centro de Estudios de Estado y Sociedad realizado en adolescentes de entre 12 y 17 años en cuatro ciudades del país indicó que un 3,4% declaró haber probado estas bolsitas y cerca del 2% las consumió en el último mes, pese a que la venta de productos de tabaco y nicotina está prohibida para menores de 18 años. Los datos refuerzan las advertencias sobre la falta de control y el alcance de estos productos en el mercado argentino.