
Crece el empleo informal y caen las oportunidades laborales, según la UCA
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina marcó que cada vez más desocupados terminan en changas o cuentapropismo precario, mientras se reducen las oportunidades de acceder a puestos formales.
El mercado laboral argentino atraviesa un proceso de deterioro que no se expresa únicamente en la desocupación, sino también en la calidad de los empleos disponibles. Según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, crece el autoempleo informal como salida para quienes pierden un trabajo y caen las posibilidades de ingresar a puestos registrados.
El estudio señala que, entre los períodos 2011-2013 y 2023-2025, la proporción de personas que pasaron de estar desocupadas al autoempleo informal subió del 24,1% al 29,5%. En sentido contrario, la chance de conseguir un empleo asalariado formal o un puesto en el sector público bajó del 24,1% al 19,6%.
La investigación también advierte que el crecimiento económico posterior a las últimas crisis no se tradujo en una mejora pareja del mercado de trabajo. El problema, según el informe, no fue solo la falta de empleo, sino la expansión de ocupaciones de baja productividad, con menos protección laboral y menores ingresos.
En esa línea, la UCA remarcó que el sector microinformal pasó de representar el 53,2% al 55,8% del total del empleo entre 2023 y 2025. Dentro de ese universo, los no asalariados —cuentapropistas informales, changas y actividades de subsistencia— crecieron del 33,4% al 35,9%.
El informe define este proceso como una dinámica en la que, ante la crisis, buena parte de la población no queda necesariamente desocupada, sino que se refugia en actividades informales. Es decir, trabajos que permiten generar algún ingreso, pero que muchas veces quedan al margen de la seguridad social, los aportes previsionales y las garantías laborales.
Otro dato relevante es el aumento de la no registración laboral. De acuerdo con el relevamiento de la UCA, entre 2023 y 2025 pasó del 51,9% al 54,5%, lo que implica que más de la mitad de las personas ocupadas no participa plenamente del sistema de seguridad social.
El fenómeno también aparece vinculado con la llamada “uberización” del mercado laboral: trabajadores que recurren a plataformas digitales o actividades independientes para compensar la pérdida de un empleo formal o complementar ingresos. Sin embargo, el informe advierte que esos espacios también muestran señales de saturación, con caída de remuneraciones y menores beneficios.
Para revertir esta tendencia, desde el Observatorio plantean la necesidad de fortalecer las políticas de formalización, mejorar los mecanismos de fijación salarial y orientar el crecimiento económico hacia actividades con mayor capacidad de generar empleo de calidad.
El diagnóstico de fondo es que una reforma laboral, por sí sola, no alcanzaría para resolver el problema si no se modifican las condiciones estructurales de productividad, inversión y desarrollo que limitan la creación de empleo formal en la Argentina.