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EL CAMINO TRAZADO

La estabilidad macroeconómica comienza a mostrar resultados, pero la recuperación todavía no llega con fuerza al bolsillo de la gente. Entre logros económicos, tensiones políticas y el temor a un regreso al pasado, el desafío será sostener el rumbo sin interrumpir el proceso de estabilización.

EL CAMINO TRAZADO

La estabilidad macroeconómica comienza a mostrar resultados, pero la recuperación todavía no llega con fuerza al bolsillo de la gente. Entre logros económicos, tensiones políticas y el temor a un regreso al pasado, el desafío será sostener el rumbo sin interrumpir el proceso de estabilización.

Por Esteban Di Carlo

El plan económico de Javier Milei logró consolidar el equilibrio fiscal, reducir drásticamente la inflación (con el IPC mensual ubicándose en niveles del 2.6% en abril), y promover un rebote de la actividad en sectores estratégicos como el petróleo, el agro, la minería y las finanzas.

Sin embargo, la contracara de este programa es la fuerte recesión en el consumo y la industria, con un impacto inicial en el aumento de la desocupación en especial en el Conurbano Bonaerense, que contrasta con lo que ocurre con la región minera del país.

La pobreza según los datos del INDEC, ha disminuido sensiblemente en comparación con los registros del último gobierno del tridente: Alberto - Cristina - Massa, pero sin embargo no deja de ser cierto que muchas familias tienen dificultades para llegar a fin de mes, en parte porque se acabó el subsidio a los servicios, y un porcentaje importante de los ingresos se los lleva la luz, el gas y el transporte.

Es indudable que entre los beneficios del programa económico se encuentra el equilibrio y superávit fiscal, que le permitió surfear con éxito la crisis internacional del petróleo, .la desaceleración inflacionaria, que, si bien no se encuentra aún en los parámetros internacionales, permite entrar en un camino de cierta estabilidad.

En todo este período, se han acumulado reservas, tal es así que en los primeros cinco meses se han acopiado el 80 % de las divisas comprometidas con el FMI para todo el año, y ha comenzado a funcionar el crédito, en especial en el rubro automotor con tasas por debajo de la inflación, y en algunos casos, tasa cero.

El riesgo país también ha disminuido, lo que le puede permitir a la Nación acceder en caso de así desearlo, y necesitarlo, a créditos internacionales, reflejando una mayor confianza de los mercados en los fundamentos macroeconómicos, algo que era imposible de creer durante la etapa kirchnerista.

La sanción de la reforma laboral, y el Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI) que busca atraer inversiones, ya tiene proyectos que alcanzan los 80 mil millones de dólares, en especial en áreas poco exploradas, o las que se entienden han sido beneficiadas por este plan económico: petróleo, gas, minería, litio, que redundaría en empleo genuino para el sector.

Sin embargo, todos los beneficios de la macroeconomía todavía no se logran ver en la micro, de manera que la paciencia de la gente al no observar en el día a día provecho a corto plazo, tiende a disminuir, fogoneado por los medios de comunicación que ven en la disminución del consumo un problema central.

En teoría económica, el ingreso disponible se define exactamente de esta manera. Todo el dinero que se recibe tiene dos destinos posibles: gastarlo en bienes y servicios (consumo) o guardarlo para el futuro (ahorro).

El consumo ha disminuido, pero el ahorro ha aumentado, para futuras inversiones o para la compra de bienes durables.

El mercado de motos en Argentina cerró en 2025 con más de 650.000 unidades patentadas y un crecimiento interanual del 33,8%. Las marcas líderes en ventas fueron Honda, Motomel y Gilera.

En 2025, el mercado automotor argentino marcó cifras históricas.

Se patentaron 612.178 vehículos 0 km, el mejor registro desde 2018, impulsado por el boom de créditos prendarios y beneficios impositivos; y además, el sector de usados rompió su récord histórico con 1.887.024 unidades vendidas.

Los depósitos en dólares en el sistema financiero argentino han crecido fuertemente este 2026, alcanzando cifras récord superiores a los USD 39.000 millones, que contrasta con los depósitos en dólares en Argentina en el año 2020 que estuvieron fuertemente marcados por las restricciones cambiarias ("cepo") y la incertidumbre macroeconómica; con un total de u$s15.956 millones en el sector privado; y que dichos depósitos en dólares cerraron 2023 en USD 14.115 millones, un piso histórico, que prácticamente se ha triplicado en dos años y medio de gobierno.

Sin embargo, más allá de las bondades de la macroeconomía, y la falta del efecto derrame a la microeconomía, la política es el problema del país.

Los casos de corrupción o las denuncias en este sentido, no ayudan porque se pierde de vista, que la llegada al poder de personas distintas a las ya conocidas, con ideales diferentes, a la hora de estar en la cima, no resultan tan desiguales a los que ya estaban.

Si bien, la cuantía de los montos no tiene punto de conexión, la corrupción, aunque sea pequeña es corrupción.

No menor es la disputa intrapalaciega, con la interna libertaria que no da tregua, con un sector que responde a Santiago Caputo, y el otro detrás de Karina Milei.

Todas cuestiones que afectan la gobernabilidad y la credibilidad de la gente, y que puede desembocar en la vuelta del kirchnerismo.

A los operadores extranjeros no le resulta diferente saber que el riesgo económico que involucraría una vuelta de dicho espacio, en cierta forma paraliza cualquier intento de inversión.

No deja de ser cierto que parte del peronismo, el llamado peronismo federal, ha entendido que, sin superávit fiscal, no hay forma de llevar adelante un proceso económico exitoso.

Sin embargo, el kirchnerismo, en el sentido más radical del espacio no comparte dicho axioma.

De manera entonces, que los riesgos de dicha vuelta, provoca incertidumbres en los mercados, subas en el riesgo país, alzas de las cotizaciones del dólar, ya que se descuenta que un eventual regreso configuraría nuevos controles de capitales y mayor emisión.

Así como este gobierno ha honrado el pago de todas las deudas contraídas por las administraciones anteriores, el peligro de default y conflicto con los acreedores se encuentra latente.

El principal candidato de ese espacio, Axel Kicillof, se encuentra muy vinculado al kirchnerismo puro, formó parte del gobierno, y de la economía durante dicho período. ¿Por qué pensar que un gobierno debería ser diferente al ya vivido?

Durante ese mandato, hubo políticas que implicaron desconocimiento de compromisos internacionales o juicios contra el Estado, expropiaciones de empresas, y la existencia de cepos cambiarios estrictos, trabas a las importaciones y controles de precios que frenaron la libre competencia y ahuyentaron los capitales extranjeros.

La memoria no puede ser selectiva. No debe olvidarse nunca desde donde nació este nuevo proceso.

La búsqueda de una apertura económica implicó terminar con las regulaciones que alcanzaban al sector importador, al sector exportador, el control del tipo de cambio y prohibición de compras de divisas en un contexto donde existían infinidades de tipos de cambio diferentes.

Del mismo modo, una vuelta al pasado significaría un regreso a los subsidios, a una fuerte asistencia del estado, aumento del empleo público sin fines productivos, desfinanciamiento del Banco Central con emisión monetaria que dispararía en el corto plazo nuevamente inflación crónica y a largo plazo destruiría el poder adquisitivo de los argentinos.

Es mucho lo logrado en tal corto tiempo, el camino se encuentra trazado, restaría que cualquiera que llegue al gobierno en el 2027 en caso de no haber reelección, mantuviera ciertas conductas para que no se interrumpa el proceso de estabilización, dependerá de la paciencia y de la elección de la gente si el esfuerzo ha sido en vano o no.

Desviarse del camino, implicaría un retroceso imperdonable.

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