
EL DEPLORABLE ESTADO DE LAS RUTAS ARGENTINAS
Desde hace veinte años las rutas no han mejorado a lo largo del país. Han trascendido gestiones y el resultado fue prácticamente el mismo. Se necesita un cambio
Por Esteban Di Carlo
Diciembre y enero, meses de descanso, meses de vacaciones.
Los olavarrienses no habituados a salir de la ciudad emprenden el viaje esperado y merecido en el año, y en este caso le toca recorrer las rutas a las ciudades balnearias, hacia el sur, o unos pocos en esta época hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Es indudable entonces, que con un mapa de rutas en estado de cuasi abandono, mayor caudal de tránsito, aumento de parque automotor y de camiones, caminos angostos, el salir a la ruta en Argentina, y más en la Provincia de Buenos Aires, es una odisea
En las últimas dejadas los únicos avances positivos se produjeron en el trayecto Balcarce - Mar del Plata, donde se construyó una autovía de dos carriles por mano, que permite una circulación segura en los últimos cincuenta kilómetros, más allá que no se realizaron ensanchamientos, ni tercer carril en toda la trama entre Olavarría y Balcarce
A ello hay que añadirle el enlace "Néstor Kirchner" que reduce sensiblemente la distancia hacia la localidad de Necochea, pero la ruta presenta grietas y deterioros importantes en su trazado, que se incrementan cuando se va llegando hacia la localidad marítima
Si el destino es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las opciones son: la ruta nacional 3, o la ruta 205
En los últimos veinte años, poco o nada se ha hecho en la ruta 3, los avances entre Monte y el Rio Salado, avanzan con demasiada lentitud.
La enorme cantidad de camiones y vehículos que la transitan, la transforman en una de las rutas más peligrosas, y el deterioro notable entre Cacharí y Azul, con enormes desniveles es una trampa mortal, que se ha llevado en los últimos tiempos 226 vidas, en casi 900 accidentes.
La obra más trascendental de ese trazado se realizó en los años 90, cuando se inauguró la Autopista Ezeiza - Cañuelas, y la Autovía Olavarría - Azul
Desde allí, pasaron casi treinta años, y el único avance ocurrió entre Cañuelas y Monte, muy poco para una vía directa hacia el sur del país
La desidia de los últimos veinte años, con un mantenimiento paupérrimo, sin mejoras ni infraestructura, han provocado anchos y profundos huellones, principalmente en el sentido hacia Capital, producto también de la falta de control sobre el exceso de cargas de los camiones
La ruta 51 que conecta Olavarría y Saladillo, es angosta, con nulo trabajo sobre las banquinas donde a veces ni siquiera se corta el pasto; se intentó una mejora hace unos años en el trayecto Alvear - Saladillo, pero fueron unos pocos kilómetros que rápidamente se deterioraron
SI el destino es el sur, unos treinta kilómetros entre Loma Negra - Laprida, arreglados durante la Gobernación de María Eugenia Vidal, y un intento por mejorar la ruta en las serranías de Pringles con dos carriles en los sectores sinuosos, es lo único que ha hecho cambiar la fisonomía en casi 300 kilómetros de recorrido. Muy poco
El estado de la ruta 51 pasando Loma Negra, en la zona de los Querandíes, ha sufrido un desgaste notorio, y ni hablar si se escoge la ruta que va a Coronel Suarez, y Sierra de la Ventana, donde lo único positivo ha sido tapar unos baches (ahora grietas lunares) que luego se fueron destruyendo nuevamente, y hay que circular a velocidad reducida para no romper los amortiguadores
Si se elige la ruta 226 hacia el oeste, una vez que se pasa Bolívar, el deplorable estado de la ruta se va acentuando, llegando a su punto más álgido en Carlos Tejedor, donde el Estado lo único que ha hecho es colocar un cartel que reza: "Circule despacio, calzada deteriorada".
Muy poco, para un Estado que decía estar presente
Durante la década de los noventa, se construyeron las Autopistas Buenos Aires - La Plata, la Autopista ruta 2 que une Buenos Aires - Mar del Plata, la mencionada Autopista Ezeiza - Cañuelas, la Autovía Olavarría - Azul, la ampliación de la Avenida General Paz a cuatro carriles, la ampliación de la Autopista Panamericana y alguna otras que escapan a la memoria
En los últimos veinticinco años solo se puede contabilizar la Autopista Rosario - Córdoba, los 6 km de la Autopista hasta llegar a Cañuelas, la Autopista Dolores - Madariaga, que comenzó Vidal, y terminó Axel Kicillof, y en la zona aledaña a Olavarría el enlace Néstor Kirchner que permite unir las rutas 51 y 3, y acortar el camino hacia la costa.
El ensanchamiento a dos carriles entre Monte y Las Flores, es una necesidad imperiosa de cambios para bajar la frecuencia de los accidentes, para que cualquier viaje en lugar de sea una odisea, se transforme en algo placentero y recreativo
También se encuentra la alternativa utilizada en las Provincias de Córdoba y Misiones, con la construcción de un carril aliviador, cada cinco o diez kilómetros, que permita que los camiones utilicen dicho carril y permitan una más rápida circulación de los automóviles evitando los embotellamientos que se tornan tediosos y peligrosos
Párrafo aparte, las rotondas que se encuentran paralizadas desde años, una ubicada en el kilómetro 105, intersección de las rutas 3 y 41; y la otra en el kilómetro 195 en cercanías de Las Flores.
El descuido es total, el símbolo del abandono son unas cuantas latas pintadas de colores que simulan una construcción que nadie lleva adelante; mientras tanto, los automovilistas tienen que bajar la velocidad casi cero y transitar entre la tierra para poder después volver a retomar la ruta nacional
Lamentablemente, durante el presente 2025, todos los días hubo noticias por accidente y muertes en las rutas argentinas
Luego de las privatizaciones en el Gobierno de Menem, la ola estatista llevó a que pasaran al control público el manejo de las mismas, y el resultado es visible en el deterioro constante
Según un informe del Ministerio de Obras Públicas, solo el 31% de la red vial nacional está en buen estado; y solo cerca del 9% del total es autopista o autovía.
Lo alarmante de toda esta situación, es que mientras no lleguen las inversiones, no habrá mayores cambios, y en todo este tiempo al Estado no se le ha ocurrido la creación de rutas seguras.
¿Qué son las rutas seguras? Buena señalización, banquinas más amplias, tercer carril para facilitar el sobrepaso, etcétera
El tercer carril permite el sobrepaso sin riesgo, cada cinco o seis kilómetros. Es una tercera vía que permite que los camiones se coloquen sobre la derecha, y autoriza el adelantamiento de los rodados más ligeros, pero por el mismo carril donde venían circulando, sin necesidad de invadir el carril contrario
Con una inversión mínima, se estaría mejorando la calidad de viaje de la gente, donde el conductor ganaría en tranquilidad al saber que ese tercer carril le permitirá el sobrepaso, sin poner en riesgo su integridad y el de su familia
Se estima que con ello se reduciría un 70% la cantidad de accidentes
Y la inversión es mucho más reducida que la creación de la doble traza.
Si bien no es lo ideal, es una salida más o menos rápida para buscar mitigar los efectos del caudal de tránsito de la ruta
Mucho exige el Estado con un control exagerado buscando multar al ciudadano ante cualquier infracción, con el pago de patentes, y la VTV al día, para que no haya una contraprestación, o la misma resulte escasa
Largo y arduo trabajo queda por delante.
Los argentinos merecemos un cambio, merecemos mejoras, lamentablemente no se va a dar de un día para el otro.