
EL EMPLEO PÚBLICO
Desde 2011 que el empleo privado en Argentina no crece, producto de la baja inversión, y del combate constante al capital. EDITORIAL DE ESTEBAN DI CARLO.
Desde 2011 que el empleo privado en Argentina no crece, producto de la baja inversión, y del combate constante al capital.
Sin embargo, el empleo público fue en camino ascendente, logrando el inestimable número de cerca de 3.900.000 de personas que viven del Estado.
Si tenemos en cuenta que una familia tipo cuenta con cuatro personas, casi dieciséis millones de argentinos dependen de manera directa del Estado.
Claro que dicha cifra se incrementa si también le sumamos la cantidad de jubilados y pensionados que ascienden a mas de 7.800.000 personas y los beneficiarios de planes sociales.
De manera entonces que en forma directa e indirecta un 60 % de los habitantes son estatales dependientes.
Si bien los subsidios disiminuyeron en forma apreciable durante el período 2023-2025, todavía siguen existiendo aunque en menor medida en el transporte, y servicios públicos, lo que aún incrementaría mas el número de argentinos que tienen algún que otro beneficio estatal.
El empleado público en Argentina representa algo mas del 18 % de la fuerza laboral del país, y representa un promedio de 53.9 por cada mil habitante.
La geografía nacional es dispar, y los estatales tambien. En la Patagonia y las provincias del Norte el porcentaje es mucho mayor que el promedio general, encabezando el lote Tierra del Fuego con 128 empleados cada mil habitante, completando el podio, Santa Cruz y La Rioja con 114 x mil cada una.
La provincia mas eficaz resulta ser Cordoba con solo 32 empleados públicos por cada 1000 habitantes.
El gobierno nacional ha implementado un plan de ajuste que ha llevado a una reducción significativa del empleo en la administración pública nacional y en las empresas estatales, pero la misma política no se aplicó en algunas provincias.
La Provincia de Buenos Aires es la provincia con mas empleados públicos, mas de 700.000 personas ocupan la administración bonaerense; sin embargo dicha cantidad, en comparación con la cantidad de habitantes en promedio desciende a solo 37 por cada mil habitantes.
En el mundo, solo seis empresas privadas cuentan con mas empleados que la Provincia.
Walmart con 2.100.000 empleados, Amazon con 1.500.000, State Grid con 1.300.000; China National Petroleum con 985.000, ByD con 968.000, Accenture con 774.000 y China Post Group con 723.000.
Es simplemente para establecer un paralelo.
Estos datos sirven para comparar la magnitud de las empresas en relación al sector administrativo de la provincia de Buenos Aires, lo que no quiere decir que fuese la entidad pública con mas empleados en el mundo.
Yendo de lo general a lo particular, en relación al municipio, si bien no hay estadísticas precisas en relación a la cantidad de gente que se encontraría trabajando de manera directa e indirecta, se estima que entre los empleados municipales, mas los empleados de las diferentes cooperativas que proliferan ahora la cifra estaría en alrededor de 4.000 personas, lo que representaría casi 36 por cada mil habitantes, porcentaje mínimamente inferior a la Provincia.
Una cosa es la cantidad de empleados, otra diferente, la calidad del salario.
El sueldo de un empleado municipal en Olavarría en su gran mayoría se encuentra incluso por debajo del mínimo establecido por el INDEC para no ser considerado pobre.
Así es, en agosto de 2025, una familia tipo (dos adultos y dos niños) necesitaban un ingreso de $1.160.780. Este monto se basa en el valor de la Canasta Básica Total (CBT) y cubre tanto alimentos como otros bienes y servicios esenciales.
Se necesitarían entonces dos sueldos municipales para no ser pobre en Olavarría.
Los sueldos de los funcionarios se encuentran muy por encima de dichos salarios, y sobre el respecto aplica el lema que cuanto mas responsabilidad en el cargo, mas debe ser la retribución percibida, motivo por el cual no hay dudas que el sueldo del Intendente debe ser el superior en el escalafón.
En la medida que el país continúe con esta tesitura y el empleo privado siga con el estancamiento de los últimos quince años, sin inversión, sin ingreso de capitales, estaremos en presencia de un país aún mas empobrecido.
A pesar de que hubo períodos de leve crecimiento, los datos actuales indican que el nivel de empleo privado se encuentra por debajo de los registrados en el año 2015, dicha situación conlleva a que menos personas aporten al sistema, mas personas se jubilen, con la consiguiente baja en los montos jubilatorios.
Se requiere entonces modificaciones en las leyes laborales, tributarias, y previsional, situación que se puede producir a partir del cambio en diciembre de la mitad de los legisladores; y un crecimiento económico sostenible, impulsado por la inversión y el ahorro.
Esto implica la reducción de costos laborales no salariales y otros costos estructurales, la mejora de la competitividad y la creación de un entorno favorable para la inversión, medidas en las que ha venido trabajando el Gobierno de Javier MIlei.
Sin estabilidad no hay crecimiento; y sin crecimiento no existe empleo genuino