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EL MEJOR DE TODOS

Mientras el mundo del fútbol vuelve a rendirse a sus pies, Lionel Messi confirma que la grandeza no se mide solo en títulos, sino también en la capacidad de sobreponerse a las críticas, liderar en los momentos decisivos y mantenerse en la cima durante más de dos décadas. Una historia que explica por qué, para millones, es el mejor de todos.

EL MEJOR DE TODOS

Mientras el mundo del fútbol vuelve a rendirse a sus pies, Lionel Messi confirma que la grandeza no se mide solo en títulos, sino también en la capacidad de sobreponerse a las críticas, liderar en los momentos decisivos y mantenerse en la cima durante más de dos décadas. Una historia que explica por qué, para millones, es el mejor de todos.

Por Esteban Di Carlo

La política, la economía, la educación y la cuestión social han quedado a un lado esta semana.

La salud no tanto, y la religión menos.

Todos prenden una vela, o agradecen a algún santo o a alguna virgen.

El Campeonato del Mundo todo lo puede.

Cualquier fuese el resultado este domingo, eterno agradecimiento a un seleccionado que se pudo recomponer en momentos adversos, que tuvo la capacidad para remontar partidos épicos en base a una combinación de factores: resiliencia mental, variantes tácticas y la genialidad de Lionel Messi.

De los diecinueve goles convertidos en el mundial, once los hizo después del minuto 75, lo que demuestra que el equipo se destaca por no perder la calma y mantener la actitud y la fe aún en momentos de extrema conflictividad.

El capitán a los 39 años sigue siendo determinante, por su visión de juego para encontrar espacios y asistir a sus compañeros mejores ubicados en los momentos de mayor presión, amén de su capacidad goleadora.

Alguna vez fue considerado "pecho frío" por parte de la prensa y de la afición argentina.

Durante años, el fútbol argentino arrastró una fuerte frustración por no ganar títulos y la presión cayó sobre Messi tras perder cuatro finales consecutivas.

Fue considerado antipatria, y que sentía más la camiseta de Barcelona que de la Selección Nacional.

Siguió siendo el mismo.

Se lo comparó con la personalidad de Maradona: visceral, gritón, disruptivo, y confrontativo; contra el estilo Messi, más silencioso, introvertido y cerebral.

En su mejor época con el FC Barcelona, Messi lo ganaba todo y mostraba un nivel estratosférico.

Al no poder replicar esa misma dinámica de inmediato en la selección se instaló el mito de que era "un jugador de club" que no rendía bajo la presión de su país.

Acciones naturales de frustración como caminar en la cancha en momentos de fatiga, mirar al suelo o no cantar el himno nacional a los gritos, fueron utilizadas por los críticos para argumentar que no tenía pasión, que no sentía la camiseta.

Siguió siendo el mismo.

Este relato destructivo se desmoronó por completo gracias a una racha histórica de liderazgo y triunfos: que abarcan las Copas América 2021 y 2024; la Finalissima 2022, y el Mundial de Qatar 2022.

Cuando el mundo hablaba que ya había logrado todo y que tenía el justo derecho de ir a descansar a una liga menor, cuando el mundo lo daba por retirado, apareció en una excelente versión, que pase lo que pase este domingo, lo conducirá a ser el mejor jugador del torneo.

A una edad en que Maradona y Pelé hacía años estaban retirado, Messi jugará la tercera final de un mundial en doce años, esta vez con el traje de mejor asistidor y goleador del equipo.

Mantenerse en la cima del deporte durante más de dos décadas es una hazaña sin precedentes y Messi lo ha logrado.

En este período ha ganado múltiples Balones de Oro, Champions Leagues, títulos de liga y, como broche de oro, llevó a Argentina a la gloria levantando la Copa del Mundo.

Ha destrozado récords históricos, siendo el máximo anotador y asistente de todos los tiempos en los clubes donde ha militado y en la selección nacional.

A su habilidad técnica para conducir el balón pegado al pie, debe adicionarse la capacidad para tomar la decisión correcta en fracciones de segundo, ya sea ejecutando un tiro libre perfecto, eludiendo rivales o dando un pase decisivo que rompe cualquier esquema defensivo.

A la lógica pérdida de velocidad por el paso del tiempo le ha añadido un scanner único para saber anticipadamente donde se encuentran ubicados sus compañeros.

A eso hay que sumarle la conducción del grupo y las pocas situaciones donde se lo ha visto involucrado en conflictos.

Pep Guardiola al referirse a Él ha expresado que: "Nunca ha habido, y nunca habrá, otro jugador como Lionel Messi".

El mundo lo admira, Argentina lo goza.

Lionel Messi, el mejor de todos

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