
EL TERRAPLENISMO
Frente al avance del abigeato en Olavarría, el gobierno de Wesner parece haber encontrado la fórmula revolucionaria para combatir el delito: amontonar tierra y bloquear caminos. Sin estrategia, sin innovación y con una respuesta que parece salida de otra época, el Municipio confunde obstáculos con soluciones y seguridad con improvisación.
Por Esteban Di Carlo
Durante el año las denuncias de abigeatos aumentaron en el partido de Olavarría, algo que primero fue desconocido por el Intendente Maximiliano Wesner, pero posteriormente entendió que debía actuar para lograr intentar una solución para el problema en curso.
La tierra es redonda, o un esferoide oblato, achatada en los polos.
Esa discusión finalizó luego de que Cristóbal Colon llegara a América y el mundo conocido en ese momento se expandiera casi al doble de su extensión.
Mas tarde Magallanes y Elcano lograron pegar la primera vuelta al mundo y arribar al mismo destino de salida.
El terraplanismo es una teoría de la conspiración que sostiene que la Tierra no es un esferoide, sino una superficie plana o un disco rodeado por una gran muralla de hielo (la Antártida y el Ártico)
Afirman que existe una conspiración internacional para ocultar que la Tierra es plana y rechaza más de dos milenios de consenso científico, astronómico y matemático que demuestran la esfericidad del planeta
Las imágenes visuales desde el exterior serian falsas y sus defensores argumentan que el planeta "parece plano" a simple vista y así como parece lo es.
El Municipio de Olavarría inaugura una nueva forma de combatir el abigeato
En este caso se trata del terraplenismo.
La principal forma para combatir la matanza de animales la encontró poniendo montículos de tierra para evitar el paso de vehículos, y con ello disminuir la transitabilidad y en su caso una eventual huida
Hoy varias calles de tierra en las afueras poseen esta postal.
Terraplenes que impiden el tránsito normal
Casi que es una imagen que nos remonta a la época de la Pandemia.
En esa oportunidad con la idea que el virus no se propague, y para bajar el movimiento de personas de un partido a otro, o de una provincia a otra se colocaron retenes, policías custodiando ingreso y egreso, y tierras para evitar el paso de rodados por aquellos lugares donde no existían control.
No dio ningún resultado.
El control del abigeato es una tarea difícil, ardua, porque se produce en lugares rurales apartados, con escasa movilidad, con poca congestión de gente, y con poco control policial.
Por ello el Código Penal contempla penas más duras para los delitos cometidos en dichos sectores.
El partido de Olavarría es uno de los más extensos de la provincia, por lo tanto, cualquier intento de patrullaje se hace difícil en un lugar tan vasto.
La particularidad es que los delitos se produjeron muy cerca del ejido urbano.
En consecuencia, se requiere un trabajo combinado tanto de los productores como de las autoridades municipales y policiales.
Por el lado de los dueños de campos, ubicar los corrales cerca de las viviendas o en lugares perfectamente vigilados y controlados, monitoreados, cámaras de seguridad y recorridas frecuentes
Y por el lado de los funcionarios, patrullajes continuos, retenes en ruta, uso de animales adiestrados para la búsqueda de material faenado y controles progresivos en establecimientos donde eventualmente se puede vender dicha mercadería
Es decir, si controlar la zona rural resulta una tarea titánica, debería adentrarse en la tarea posterior. Una vez cometido el delito, realizar controles policiales, y evitar que dichos productos entren en la cadena principal de ventas en la ciudad y con eso desalentar la actividad delictiva
Parecería ser que juntar un poco de tierra en algunos lugares, para impedir el paso de vehículos no sería una manera innovadora, ni tecnológicamente adelantada para contener un delito.
Por ahora, sería puro terraplenismo.