
La CGT advierte al Gobierno y no descarta un paro general antes de fin de año
La central obrera analiza profundizar su plan de lucha en medio del deterioro salarial y la falta de acuerdos con el Ejecutivo.
La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a elevar la tensión con el Gobierno nacional y dejó abierta la posibilidad de convocar a una nueva medida de fuerza antes de que termine el año.
Desde la conducción de la central obrera advirtieron que el nivel de conflictividad podría aumentar si la administración de Javier Milei no abre canales de negociación para atender los reclamos sindicales.
La advertencia se conoce después del fracaso de las negociaciones para actualizar el Salario Mínimo, Vital y Móvil. La CGT y las dos CTA rechazaron la propuesta de las cámaras empresarias y se retiraron del encuentro convocado por el Gobierno.
Los empresarios plantearon incrementos que llevarían el salario mínimo hasta aproximadamente $468.000 en abril de 2027. Las organizaciones sindicales, en cambio, reclamaron que alcance los $993.300 hacia fines de este año.

"El problema de los endeudados es por la culpa del programa económico", sostuvo Cristian Jerónimo.
En ese contexto, uno de los cosecretarios generales de la CGT, Jorge Sola, ya anticipó públicamente que está sobre la mesa la posibilidad de realizar un paro nacional antes de fin de año.
La discusión salarial se suma a una serie de cuestionamientos que la central viene realizando sobre la situación del empleo, el cierre de empresas, la pérdida del poder adquisitivo y el crecimiento del endeudamiento de las familias.
Cristian Jerónimo, otro de los integrantes de la conducción cegetista, también sostuvo que una eventual medida de fuerza deberá contar primero con el consenso de los distintos sectores que integran la central.
Por ahora no hay una fecha definida ni una convocatoria formal. Sin embargo, la CGT prepara nuevas reuniones para resolver cómo continuará su plan de acción y mantiene abierta la alternativa de avanzar con un paro general si considera que no existen respuestas a sus reclamos.
El mensaje desde la conducción sindical apunta directamente a la Casa Rosada: si no se restablecen instancias de diálogo, anticipan una profundización del conflicto durante los últimos meses del año.