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La mora bancaria en Argentina ya es la más alta de América Latina

Golpea fuerte a las familias. El deterioro salarial y las altas tasas impulsaron la suba de créditos impagos, que ya superan a los principales países de la región.

La mora bancaria en Argentina ya es la más alta de América Latina

Golpea fuerte a las familias. El deterioro salarial y las altas tasas impulsaron la suba de créditos impagos, que ya superan a los principales países de la región.

La morosidad bancaria en la Argentina volvió a ubicarse en niveles elevados y cerró 2025 en 5,3%, el registro más alto entre los principales países de América Latina, según el informe Econosignal elaborado por Deloitte con datos del FMI y el BCRA. El dato ubica al país por encima de Brasil (3,9%), Colombia (3%), Chile (2,4%), Paraguay (2,2%) y México (2,2%), consolidando una brecha regional en el deterioro del crédito.

Aunque el nivel actual todavía se mantiene por debajo de los picos de crisis previas, el estudio advierte que la tendencia de deterioro se profundizó en los últimos años. La mora, que había permanecido por debajo del 2% entre 2012 y 2017, comenzó a escalar desde 2018 y en los últimos dos años ya superó de forma sostenida el 5%.

El problema se vuelve más agudo en el segmento de hogares: los créditos familiares alcanzaron una morosidad cercana al 11% en los últimos meses. En paralelo, el financiamiento otorgado por billeteras virtuales y fintech muestra un deterioro aún más marcado, con un 27,5% de carteras en situación irregular y un 10,8% de préstamos con más de un año de atraso. Este último universo equivale a unos $1,5 billones y se cuadruplicó en apenas un año, según EcoGo en base a datos del BCRA.

El contraste regional también expone la baja profundidad del sistema financiero argentino. El crédito al sector privado representa apenas el 15% del PBI, muy por debajo de economías como Brasil (76%) o Chile (104%). A su vez, la estructura local muestra una fuerte limitación del crédito hipotecario, que apenas alcanza el 1% del producto, mientras que empresas y familias concentran cerca de 7 puntos del PBI cada uno.

En ese marco, el informe remarca además el peso de la presión tributaria sobre el costo del financiamiento: impuestos como IVA, Ingresos Brutos, sellos y tasas explican cerca del 30% del costo total del crédito, encareciendo el acceso al financiamiento tanto para hogares como para empresas en comparación con otros países de la región.

El informe también identifica factores estructurales y coyunturales detrás del aumento de la mora. Entre los primeros aparecen la baja profundidad financiera y la volatilidad macroeconómica; entre los segundos, el impacto de tasas de interés reales elevadas y la caída del salario real durante 2025, en un contexto de ajuste económico que afectó el poder adquisitivo y la capacidad de pago de los deudores.

De hecho, el modelo econométrico del informe señala que la dinámica de la morosidad está explicada principalmente por las tasas de interés reales: un aumento de 10 puntos porcentuales en la tasa se asocia con un incremento de 3,4 puntos en la mora, mientras que una mejora del 10% en el salario real apenas la reduce en 0,3 puntos. También se detecta que el crecimiento del crédito tiene un efecto menor, pero igualmente positivo, sobre la irregularidad.

Finalmente, el estudio observa cierta estacionalidad, con menores niveles de mora en los primeros meses del año, aunque advierte que la tendencia general sigue siendo de deterioro sostenido, con un sistema financiero cada vez más tensionado entre el encarecimiento del crédito y la pérdida de capacidad de repago de los hogares.

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