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La otra cara del boom del pádel: advierten por un aumento de las lesiones

El Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires alertó sobre el incremento de consultas por problemas físicos relacionados con este deporte.

La otra cara del boom del pádel: advierten por un aumento de las lesiones

El Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires alertó sobre el incremento de consultas por problemas físicos relacionados con este deporte.

El crecimiento del pádel en la Argentina durante los últimos años no solo se refleja en la cantidad de canchas y jugadores, sino también en un incremento de las consultas médicas por lesiones asociadas a su práctica.

Desde el Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires (CoKiBA) advirtieron que cada vez más personas comienzan a jugar sin contar con una preparación física adecuada, una situación que favorece la aparición de problemas musculares y articulares.

El fenómeno se profundizó a partir de 2021 y 2022, cuando el deporte experimentó un fuerte resurgimiento. En aquel momento se contabilizaban alrededor de 4.900 canchas en todo el país, mientras que actualmente las estimaciones de publicaciones especializadas ubican esa cifra entre 7.000 y 8.000.

Alejandro Greco, kinesiólogo y tesorero del CoKiBA, explicó que el aumento de jugadores estuvo acompañado por un crecimiento significativo de las lesiones, especialmente entre quienes comenzaron a practicarlo después de varios años de sedentarismo.

"La más conocida es la epicondilitis, el famoso codo de tenista, que en el pádel es muy común. También vemos lesiones de hombro por gestos repetidos por encima de la cabeza, esguinces de tobillo, desgarros de gemelo, sobrecargas lumbares y molestias en rodillas", detalló.

El especialista sostuvo que estos problemas suelen estar relacionados con la falta de preparación física, las deficiencias técnicas y la acumulación de partidos sin períodos suficientes de recuperación.

"En el consultorio lo vemos claramente: llegan pacientes de todas las edades que empezaron a jugar en los últimos años, muchos de ellos personas que estaban sedentarias y encontraron en el pádel una forma de moverse que les resulta divertida y no una obligación. Pero en la mayoría de los casos no tuvieron en cuenta la adaptación física previa", señaló.

Los beneficios de practicar pádel

A pesar del incremento de las lesiones, Greco destacó que se trata de una actividad con importantes beneficios para la salud física y mental.

Entre sus principales virtudes mencionó el fortalecimiento de las piernas, la mejora de la movilidad de los hombros y la columna vertebral, y el desarrollo de la coordinación y el equilibrio.

"Al haber desplazamientos cortos, frenadas y cambios de dirección constantes, mejora mucho la coordinación, el equilibrio y la propiocepción, y esto es especialmente valioso en adultos mayores y sedentarios", explicó.

También resaltó su impacto positivo en el bienestar emocional, ya que permite reducir el estrés y fortalecer los vínculos sociales.

"Muchos pacientes me cuentan que el partido semanal es su momento de desconexión y de encuentro con amigos. Ese componente social favorece la adherencia, que es lo más difícil de lograr en cualquier actividad física, y la gente sigue yendo porque la pasa bien", afirmó.

Cinco recomendaciones para evitar lesiones

Ante el crecimiento de esta actividad, el Colegio de Kinesiólogos bonaerense difundió una serie de consejos destinados tanto a quienes recién comienzan como a los jugadores habituales.

  • 1. Realizar una evaluación médica previa: especialmente a partir de los 40 años o cuando existen antecedentes de problemas de salud, para determinar si es necesario adoptar precauciones particulares.
  • 2. Entrar en calor antes de jugar: dedicar algunos minutos a ejercicios de movilidad articular, activación muscular y desplazamientos progresivos antes de comenzar el partido.
  • 3. Utilizar equipamiento adecuado: elegir calzado que brinde estabilidad y agarre para los desplazamientos laterales, además de una paleta acorde con las características físicas y técnicas de cada jugador.
  • 4. Complementar con entrenamiento de fuerza: trabajar especialmente piernas, zona media del cuerpo, hombros y antebrazos para mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de lesiones.
  • 5. No ignorar las molestias físicas: evitar continuar jugando cuando aparece dolor persistente y buscar asesoramiento profesional antes de que el problema se agrave.

Greco remarcó que la prevención y la adaptación progresiva al esfuerzo son fundamentales para disfrutar del deporte sin poner en riesgo la salud.

"Muchas lesiones se resuelven rápido si se tratan temprano", concluyó el especialista, quien insistió en la importancia de respetar los tiempos de recuperación y acompañar la práctica recreativa con una preparación física apropiada.

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