
LA REALEZA SINDICAL
Sindicalistas millonarios dicen representar los intereses de sus trabajadores. Gremialistas que pierden prestigio día a día. Pero ¿quiénes son? Acá te damos algunos nombres.
En algo más de quince meses de gobierno, el sindicalismo argentino llevó adelante el tercer paro general.
Los devaluados líderes de la CGT ante la sociedad llevaron a cabo una nueva huelga, con escasos resultados positivos.
Totalmente desacreditados, absolutamente ilegítimos, sin embargo, procuran mantener su status quo, a costas de los trabajadores, a quienes dicen defender
¿Quiénes son?
Pedro Zambelletti, 51 años en el poder gremial
Jorge Sensat, 50 años
Amadeo Genta, 42 años
Luis Barrionuevo, 40 años
Rodolfo Daer, 40 años
Armando Cavalieri, 39 años
José Lingeri, 39 años
Hugo Moyano, 38 años
Gerardo Martínez, 35 años
Andrés Rodriguez, 35 años
Julio Piumato, 35 años
Juan Schmid, 32 años
Cualquier similitud con la realeza no es mera coincidencia.
Muchos de ellos, traspasan sus mandos, tal cual derecho hereditario a sus hijos.
Alli aparecen Pablo Moyano y Facundo Moyano, por ejemplo
En Olavarría,
Miguel Santellan, 41 años en el CECO
José Stuppia, 16 años en el Sindicato Municipal
Alejandro Santillán, 13 años en AOMA
Carlos Manzur (Sanidad), Julio Roberto Luetken (UTEDYC) y Eduardo Amaya (Luz y Fuerza) también están enquistados hace años en sus sindicatos.
En el ranking de imagen, el sindicalismo ocupa los últimos lugares, con nula credibilidad en la gente.
Contribuyen a esa imagen negativa, la falta de democratización de los gremios, los puestos eternos, la herencia de cargos, y el divorcio cada vez más entre los intereses de los dirigentes y los intereses de los trabajadores.
Mientras la gente trabaja de sol a sol para llevar el pan a sus casas, muchos de ellos, o casi todos, viajan en Audi o Mercedes, cuentan con custodia permanente y viven en country.
Los paros nacionales, arcaico método para demostrar disconformidad, se hace solo en Argentina.
Y solo se hace cuando los gobiernos no son peronistas.