
Prohíben la venta de un juguete que contiene altos niveles de un químico cancerígeno
El “Squeezy Dumpling” es un juguete antiestrés que se volvió viral en redes sociales, luego de detectarse niveles de benceno superiores a los permitidos.
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor prohibió en todo el país la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento del denominado “Squeezy Dumpling”, un juguete antiestrés que se volvió viral en redes sociales, luego de detectarse niveles de benceno superiores a los permitidos.
La decisión quedó formalizada mediante la Disposición 690/2026, publicada este lunes 31 de agosto. La medida surgió a partir de una denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), luego de que en el Reino Unido se identificara una partida con una concentración de benceno cuatro veces superior al límite autorizado.
“Los importadores, fabricantes y comercializadores deberán destruir o desechar los productos de manera segura e inmediata”, establece la normativa. Además, las plataformas digitales que lo ofrecían deberán informar sobre la prohibición.
El “Squeezy Dumpling” tiene forma de empanada asiática, se presenta dentro de una pequeña vaporera de plástico y está elaborado con un material flexible pensado para ser apretado repetidamente. El benceno puede ingresar al organismo por inhalación o contacto con la piel y su exposición está asociada a cáncer y trastornos hematológicos.
Desde la CAIJ también advirtieron sobre una tendencia difundida en redes que consiste en calentar estos productos en el microondas. “El riesgo se ve potenciado por una tendencia viral en redes sociales de calentar el juguete en microondas”, señalaron desde la entidad, que alertó sobre posibles quemaduras si el producto explota.
Quienes ya tengan uno deben mantenerlo alejado de niños y mascotas y colocarlo en una doble bolsa cerrada, identificada como residuo peligroso. Si pierde líquido, se recomienda utilizar guantes, absorberlo con material descartable, ventilar el ambiente y lavarse las manos.
Para reconocer juguetes seguros, la CAIJ aconseja controlar que el envase incluya los datos y CUIT del importador, advertencias en castellano y el Marcado de Conformidad mediante código QR. “Sin esos datos, no hay nadie que responda si algo le pasa a su hijo”, advirtió el presidente de la entidad, Matías Furió.