
PROMESAS, HASTA AHORA PROMESAS
A casi tres años de gestión, buena parte de las promesas de campaña de Maximiliano Wesner continúan sin cumplirse. Un repaso entre la distancia de los anuncios y la realidad de gobierno. Pero, pese a esos incumplimientos, el oficialismo mantiene posibilidades concretas de ser reelegido si la oposición no logra construir una alternativa unificada.
Por Esteban Di Carlo
El conocido Teorema de Baglini, postula que: "Cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven".
Las propuestas extremas se vuelven moderadas cuando un grupo político cree que va a gobernar; y a medida que se acerca al poder, el grupo se vuelve menos crítico de la realidad y se va alejando del cumplimiento estricto de las ideas mágicas prometidas en campaña.
Los políticos prometen muchísimo en las campañas electorales para captar votos, competir contra sus rivales y simplificar problemas complejos que la gente quiere solucionar
Buscan destacarse entre muchos candidatos, mostrarse distintos y disruptivos, con ideas atractivas que llamen la atención; utilizan frases simples para problemas difíciles, slogan de campañas, porque decir la verdad sobre la crisis, problemas o la falta de dinero a veces aleja al electorado.
Apuntan más que nada a lo que la gente desea escuchar para generar confianza y ganar apoyo popular antes de gobernar.
Las promesas políticas son los compromisos y propuestas que los candidatos hacen en las campañas para convencer a la gente de votar por ellos.
Muchas veces estas palabras se olvidan o no se pueden cumplir al gobernar; solo sirven para captar la atención de la gente y ganar las elecciones prometiendo que el futuro será mejor.
Los recursos son escasos y las necesidades ilimitadas.
El problema económico básico, la escasez y la necesidad de elegir.
Como los medios son finitos y los deseos crecen sin fin, toda sociedad debe decidir qué producir y cómo repartir lo que tiene.
El dinero, el trabajo y la materia prima nunca alcanzan para todo.
Al cubrir lo básico, surgen nuevos deseos y metas en las personas.
En conclusión, siempre las necesidades y deseos superarán a los recursos necesarios para satisfacerlos.
El deber de los gobernantes es definir las prioridades, lo que se puede lograr y lo que no se llega a satisfacer.
Actuar como si todo fuera posible es irresponsabilidad.
Al llegar al gobierno descubren entre otras cosas que los recursos son escasos, que no hay suficiente dinero o que la economía está peor de lo pensado
¿Entonces?
¿En que quedan las promesas de campaña?
Pasado más de la mitad del tercer año del mandato Maximiliano Wesner se encuentra inmerso dentro de este grupo de políticos.
En Olavarría, el Intendente en su rol de candidato había presentado una serie de propuestas en torno a seis ejes fundamentales: desarrollo económico y productivo, educación, vivienda, salud pública, deportes y cultura
De las cien viviendas anuales prometidas, un total de cuatrocientos en todo su período, solo se han comenzado la construcción de cuarenta.
“En Olavarría hay un déficit habitacional tremendo", manifestaba en campaña
Lo sigue habiendo
Por ahora, se sigue esperando la creación del Fondo Municipal para obras y mejoras en los parques industriales, del Polo Tecnológico de conocimiento e innovación, y la construcción del frigorífico municipal.
Solo promesas de campaña
El paisaje olavarriense cambió mínimamente en este período.
Las obras más importantes en la Ciudad fueron a través de la inversión privada, y del aporte público provincial.
La creación de los parques eólicos, que intentan bombardear con un nuevo impuesto para engrosar las flacas arcas municipales; y la finalización después de más de diez años, del Polo Judicial.
La totalidad del presupuesto se utiliza para el pago de salarios y gastos menores, no existe en todo el partido obras de envergaduras, más allá de algún cordón cuneta y el déficit fiscal de los dos primeros años, se replica en el presente
Es decir, la administración camporista no ha logrado equilibrar las cuentas.
Aún así, con toda esta serie de incumplimientos, en el caso que lo desee tendrá la posibilidad de ser reelegido, situación que dependerá pura y exclusivamente de la oposición.
En efecto, con un piso que se encuentra por arriba del tercio del electorado, la única forma posible para que el camporismo no repita gobierno, es una oposición no fragmentada.
Si bien es cierto que todavía falta un año para que surjan candidatos, la única forma de discutir el liderazgo del intendente, es que la oferta de centroderecha se unifique en una única persona; de lo contrario la continuidad de este proyecto quedará servido en bandeja
Si alguno de los dos partidos más importante que se encuentran en este espacio se considera omnipotente, y considere que sin alianzas puede llegar al Palacio San Martin, cometerá un grave error y con esa decisión política será definitivamente funcional al kirchnerismo
Casi tres años de gobierno, un partido a un abismo de las promesas de campaña, pero no tan lejos de poder ser reelegido si la inaptitud política o la ambición personal priman en la oposición local.