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VERANITO ECONOMICO

Los pasos del modelo económico que implementó Javier Milei comenzó a dar sus resultados positivos después de alguna turbulencia aunque resta mucho por hacer.

VERANITO ECONOMICO

Los pasos del modelo económico que implementó Javier Milei comenzó a dar sus resultados positivos después de alguna turbulencia aunque resta mucho por hacer.

Por Esteban Di Carlo

Después de un septiembre que lejos estuvo de ser primaveral, donde se vivió el momento económico financiero de mayo incertidumbre del Gobierno Libertario de Javier Milei, a este veranito con datos positivos en todos los frentes, pasaron solo cuatro meses.

El único cambio, fue político.

Una elección, la del 25 de octubre de 2025 en cuya ciudadanía se manifestó a favor del camino implementado en diciembre de 2023.

Las dudas sobre el modelo económico, el cansancio o paciencia de la ciudadanía quedaron develados con la contundente victoria en la elección de medio término.

A partir de allí volvió la estabilidad monetaria, subieron las acciones y los bonos nacionales en el extranjero, y el riesgo país tuvo una merma interesante, con números que no se conocían desde el 2017.

La rápida caída del Riesgo país le permite al país en caso de considerarlo contraer algún préstamo que le permite ampliar el caudal de reserva, para blindar la economía y poder terminar con el cepo cambiario, que hoy subsiste para las grandes empresas.

Si bien es cierto, que la inflación se activó un poco, permitió cerrar el año con el índice superior al 31 %, fue el más bajo desde el año 2018.

Las exigencias del FMI en procura de aumentar las reservas, y la compra de más de mil millones de dólares durante enero, tendrán su correlato negativo en el aspecto inflacionario, pues al incorporar pesos al mercado, la línea en declive de los precios no será tan abrupta como al comienzo del año pasado.

Es evidente, que hasta 2023, los anteriores programas económicos implementados desde siempre en Argentina fracasaron todos.

La pobreza casi se duplicó en veinte años.

Durante el año 2021, la pobreza se ubicó en 37,3% y la indigencia en 8,2%, inferiores a igual período del año anterior, pero aún por encima de los niveles registrados previos a la pandemia.

En 2022 la pobreza alcanzó el 36,5% en el primer semestre, mientras que el segundo semestre subió al 39,2%.

Finalmente, en 2023 el INDEC registró una pobreza del 40,1% en el primer semestre y del 41.7% en el segundo.

Todos esos porcentajes en medio del llamado Estado Presente, país prebendario, con subsidio de tarifas de transporte, eléctrica, agua, gas, etc.

Ante estos datos, lo innegociable de este nuevo plan económico fue el equilibrio fiscal, a pesar de ser bastardeado por la clase política en los dos primeros años, con la sanción de leyes que ponían en riesgo ese equilibrio, se mantuvo firme en este concepto.

Logró instalarlo, y hoy en día la clase política no discute el equilibrio fiscal.

¿Qué se entiende por déficit fiscal? Cuando los ingresos recaudados por impuestos no alcanzan para cubrir los gastos públicos.

El déficit fiscal durante el año 2023 fue del 5.36% del Producto Bruto Interno.

La única forma de cubrir ese déficit era a través de la emisión monetaria.

Y esta última es el principal generador de inflación.

Argentina cerró el segundo año consecutivo con superávit

La remanida frase; "No hay plata", fue un indicador de que no iban a asignar partidas en aquellos rubros considerados no esenciales, o en aquellas dependencias que no lograsen pasar una auditoría.

De manera que, vedados los caminos del préstamo y de la emisión, solo quedaba viable el recorte lógico de las partidas presupuestarias.

Argentina ha logrado crear un terreno fértil para futuras inversiones, ha pasado por un período difícil, de mucho sacrificio, donde se produjo un reacomodamiento y liberación de precios contenidos, sinceramiento parcial de las tarifas públicas, y achicamiento del personal estable del estado.

Cirugía necesaria después de dos décadas de desbarajustes

Milei ordenó la macro.

Aunque la micro todavía está sufriendo.

Una gran parte del país todavía no ha recibido los beneficios de estas medidas.

Pero han cambiado los paradigmas.

El industrial necesita ahora hacer un estudio y análisis de costos, para después establecer el valor del producto.

Ya no sirve solo remarcar para anticiparse a la inflación.

También evaluar la competividad en el mercado, ver el margen de ganancias.

La apertura económica ha perjudicado a quienes se beneficiaron con el anterior sistema, colocando los productos sin competencia, a valores que le permitían obtener grandes ganancias.

Hoy la industria textil, y la industria en general tiene que adaptarse al nuevo modelo.

El Plan Económico pareció ser simple, los baluartes para combatir la inflación pasaron a ser:

a) la no emisión monetaria;

b) el equilibrio fiscal

Con dichas medidas, explicadas de manera sencillas, decisión política a pesar de momentos desfavorables, y agoreros del helicóptero, se logró cierta estabilidad, que se fue consolidando pero que tiene que seguir avanzando en el futuro.

Argentina necesita una reforma laboral, sindical y tributaria de manera urgente.

No se trata de vulnerar derechos, sino de crear las condiciones para la generación de nuevos empleos.

El 72 % del trabajo surge de las PyMES, es a ellas a quienes se deben proteger.

En un sistema laboral cerrado, son pocos los cambios que se producen, y casi nula la cantidad de trabajadores que se incorporan al sistema. Hace quince años que se mantiene el mismo número de empleos registrados.

Del mismo modo, la carga impositiva para la generación de estos nuevos empleos es muy grandes, aportes sindicales obligatorios, más los diferentes rubros que forman parte del formulario 931, obra social, jubilación, seguro de desempleo y pago a distintas federaciones argentinas, hace muy gravosa la incorporación de empleados en blanco.

Las expectativas para el año 2026 son alentadoras; no hay elecciones en el medio, y se prevé un crecimiento cercano al 5% del PBI.

Si a ello se le suma la baja de la pobreza durante el presente año, se cae el mito, que el equilibrio fiscal fue a expensas de los sectores más vulnerables.

El camino parece ser el correcto, con compromiso fiscal asumido, el cumplimiento con el pago de la deuda, y el aumento de inversiones en áreas específicas, generadora de trabajo y de riqueza para el país.

Dentro de este marco positivo de la macroeconomía, es mucho lo que se hizo, pero mucho más lo que resta hacer.

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