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Wesner, un año de gestión sin grandes sensaciones y varias polémicas

Análisis de este proceso del Intendente k. Su relación con Valicenti y Landívar. Los contratos con las cooperativas, obra pública, IOMA, y el balance de esta gestión que cumplió un año.

Wesner, un año de gestión sin grandes sensaciones y varias polémicas

Análisis de este proceso del Intendente k. Su relación con Valicenti y Landívar. Los contratos con las cooperativas, obra pública, IOMA, y el balance de esta gestión que cumplió un año.

Se cumple exactamente el primer año de mandato de Maximiliano Wesner como intendente municipal. En este lapso no se pudo ver grandes logros y hasta se cuestiona su liderazgo dentro del municipio.

De las promesas de campaña realizadas por el jefe comunal el año pasado, poco y nada se logra ver en este tiempo. Son más las palabras que los hechos y las expectativas creadas por muchos de sus votantes hoy no colman las expectativas.

Tuvo varios frentes de batalla que enfrentar en muy poco tiempo. El primero que ganó la calle es que realmente quien ejerce el poder es el líder del espacio y ex diputado César Valicenti. Y claro que esos rumores tienen sus fundamentos. Internamente se sabe que si alguna persona no es del gusto de Valicenti o su esposa, Mercedes Landívar, poca vida tendrá dentro de la gestión Wesner. Muchos funcionarios tuvieron que dejar sus lugares por diferencias con el matrimonio.

Si se analiza el primer discurso que llevó a cabo Wesner como Intendente y sus promesas para este año, gran parte de lo que anunció no se llevó a cabo. Las obras públicas prácticamente han desaparecido del Partido de Olavarría.

Los caminos rurales, por ejemplo, se han empeorado considerablemente en el transcurso del año. La misma gente del sector expresó su análisis públicamente. Lo propio ocurre en algunos barrios y localidades, que muestran el poco acompañamiento del estado en este lapso, incluso dejando crecer los pastos en los parques públicos y plazas.

Una impronta clara de esta gestión es el plan de estatización de la mayor cantidad de servicios. Se quedaron con las cajas del estacionamiento medido, intentaron hacer lo propio con Neo (tuvieron que volver a acordar con CEMEDA) y hasta buscan disponer de los recursos de IOMA en Olavarría a través de CoCeBa, pero esto aún no pudo ser logrado ante la negativa de los afiliados autoconvocados de la obra social y los médicos, quien logran resistir ante las presiones.

Fiel al manual kirchnerista, Maximiliano Wesner busca cerrar acuerdos con distintas cooperativas. Ya son 11 las contratadas en esta gestión. Vale recordar que la ley permite contratarlas de forma directa, sin licitaciones mediante, volviendo muy poco transparente a la gestión.

Los impuestazos también fueron temas del primer año de Wesner. Las tasas municipales crecieron considerablemente. Lo propio ocurrió con el valor del boleto del transporte público y, además, avalaron un aumento en la tarifa del agua cercana al 350%. 

El aumento del personal es otro dato. La planta municipal aumentó considerablemente, sin contar los 400 monotributistas que también fueron contratados. Estos datos fueron suministrados por gente cercana al Sindicato de Trabajadores Municipales.

En este sentido, la relación del STMO con el poder ejecutivo está completamente cortada. Hoy, un empleado municipal ingresante cobra un sueldo por debajo de la línea de indigencia. Con estos salarios a la baja, Wesner logró un equilibrar las arcas y generar un ahorro cercano a los $2.500 millones.

De todas maneras el ajuste no fue para todos, se supo que casi 30 funcionarios cobran sobresueldos o bonos adicionales, que en algunos casos superan el millón de pesos.

Otra preocupación que tienen los vecinos es el tema de la seguridad. Los asaltos y la violencia de los mismos crecen día a día, significativamente. Sin ir más lejos, en el día del aniversario de su gestión se conoció un violento robo en el corazón de Pueblo Nuevo a plena luz del día.

El hospital y la salud pública también deben ser analizados en esta gestión. La falta de insumos y las renuncias de la cúpula médica marcaron el termómetro de esta problemática.

En las localidades había una gran expectativa con el gobierno de Wesner y, hasta el momento, la premisa de trabajar una Olavarría “desde afuera para adentro” quedó también en palabras. Sin obras y presencia del gobierno municipal para mostrar una cara distinta de la moneda a lo que se prometía en campaña.

Mucho ruido y pocas nueces. Así podría sintetizar este primer año de Wesner como Intendente. Habrá que esperar si el 2025 continúa con esta forma de gobernar, haciendo eje en la cultura, o plantea algún cambio en su gestión.

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